KidsSapiens no nació en una sala de reuniones. Nació en casa, en el sillón, entre un padre y su hija de 5 años.
KidsSapiens fue creado por un padre psicólogo y emprendedor en tecnología, junto a su hija, que tenía 5 años cuando construyeron el primer juego juntos en la mesa de la cocina. Ella lo jugó, se aburrió, sugirió cambios, lo jugó de nuevo. Así seguimos trabajando hoy.
"No construimos KidsSapiens para competir con las pantallas. Lo construimos para que las pantallas valgan algo."
La familia detrás de KidsSapiens tiene raíces profundas en la educación. Nuestros abuelos tenían jardines de infantes y conservatorios de música. Nuestros padres fueron y son docentes. Casi toda la familia, en algún momento, estuvo parada frente a un aula — formando mentes con paciencia, creatividad y la convicción de que aprender es una de las cosas más humanas que existen.
Ese legado vive en cada juego que creamos.
Vivimos en un mundo donde la inteligencia artificial puede escribir, programar, analizar, traducir y resolver en segundos. Las habilidades que definían a una persona "inteligente" durante el siglo pasado — memorizar datos, seguir instrucciones, reproducir procedimientos — están siendo automatizadas a una velocidad impresionante.
¿Qué queda como irreduciblemente humano? La capacidad de pensar críticamente. De construir y mantener vínculos sanos. De crear proyectos de cero y llevarlos adelante. De resolver problemas con pocas herramientas — y con muchas. De ser lo suficientemente curioso como para hacer la pregunta que la máquina no se le ocurrió hacer.
Esas son las habilidades que entrena KidsSapiens. No con fichas, no con videos pasivos. Con juegos que hacen que los chicos piensen, razonen, decidan y reflexionen — cinco a quince minutos por día.
No somos neutrales. KidsSapiens lucha activamente contra el uso de pantallas que no aportan valor:
No usamos recompensas variables, patrones oscuros ni mecánicas que explotan los cerebros en desarrollo.
Cada sesión en KidsSapiens termina. No hay feed sin fondo. Un chico puede cerrar la app sintiéndose bien.
Cero publicidad. Cero compras dentro de la app dirigidas a chicos. Ganamos dinero con suscripciones, no manipulando.
Cada minuto en KidsSapiens requiere participación activa. Los chicos piensan y eligen — no solo miran.
Creemos que el mejor entrenamiento cognitivo sucede cuando está disfrazado de juego. Que el feedback debe ser inmediato, honesto y amable. Que los chicos tienen que sentirse inteligentes — no porque acertaron, sino porque se esforzaron en pensar.
Creemos en que los padres tengan el control total. En la transparencia sobre qué hace la app. En no diseñar nunca algo que haga que un chico quiera jugar más de lo que le hace bien.
Y creemos que un niño que crece sabiendo cómo pensar, cómo aprender y cómo conectar con los demás va a estar bien — sin importar cómo sea el futuro.
Jardines de infantes, conservatorios de música, escuelas primarias, universidades. Durante generaciones, nuestra familia se dedicó a ayudar a las mentes a crecer. KidsSapiens es nuestra contribución a esa tradición — actualizada para un mundo donde los desafíos son nuevos pero la misión es la misma.
Sin crear cuenta. Sin tarjeta de crédito. Solo juegos que hacen pensar.
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